Paytime te trae los bombazos que Netflix prepara para noviembre de 2016

Termina octubre con el estreno en Netflix de la primera película española “7 años” dirigida por Roger Gual, y arranca noviembre con The Crown, The Expanse, Divines, Roman Empire, Mercy y ¡muchos más! ¿Estás preparado para empezar el invierno con buen pie?

7 años: El primer Thriller producido en España para Netflix

Tras años de éxito empresarial, cuatro amigos cofundadores de su propia startup tecnológica están siendo investigados por evasión de capitales a Suiza. La situación es crítica, los cuatro irán a la cárcel en menos de 24 horas. Para evitarlo, deciden mediar y establecer quién se inculpará para salvar a los otros tres amigos. Este thriller sobrio y directo, de no más de 80 minutos que se estrenó el pasado 28 de octubre en Netflix está protagonizado por Paco León (Kiki, el amor se hace), Juana Acosta (Vientos de la Habana) , Manuel Morón (Celda 211), Juan Pablo Raba (Narcos), y Alejandro Brendemühl (Truman).

netflix-7-anos

Novedades de Netflix para noviembre de 2016

Los amantes de las series históricas, disfrutarán con la primera temporada de “The Crown” que se estrenará el día 4 de noviembre Basada en la obra de teatro “The Audience” narra la historia sobre la relación entre el Palacio de Buckingham y el número 10 de Downing Street durante la segunda mitad del siglo XX.

“The Expanse (ciencia ficción)”, se emplaza en un futuro lejano donde la humanidad ha colonizado el sistema solar. Josephus Mille detective de la policía, descubrirá una conspiración que amenaza la paz, la armonía del sistema y hasta la propia supervivencia de la humanidad. La primera temporada se estrena el día 3 de noviembre.

También podremos disfrutar de Roman Empire a Reign of Blood o Estocolmo (ambas se estrenan el 11 de noviembre), Shooter (16 de noviembre), Paranoid (17 de este mes) entre otras.

Pero no todo son series: El 18 de noviembre se estrenarán Divines (drama galardonada en el Festival de Cannes) y el 22 Mercy, thriller que narra la historia de cuatro hermanos que se reencuentran para cuidar a su madre en sus últimos días de vida.

Y aun así queda mucho más, ya que continúan las temporadas de Elementary, Grimm, The Good Wife, Lovesick…

Cómo disfrutar de Netflix sin pagar dinero, pagando sólo con tu tiempo

Por tanto si tienes Netflix, este noviembre de mantita y peli no te aburrirás ni un segundo, y si aún estás dudando si merece la pena o no: no lo pienses más con “Paytime” puedes probar Netflix con tan sólo unos minutos de tu tiempo al día, sin desembolsar ni un solo euro, tan sólo descárgate la App de Paytime y empieza desde YA a acumular minutos para disfrutar de tu suscripción de Netflix.

¿Cómo funciona? Es la app que valora tu tiempo y te paga por él con tus suscripciones Premium preferidas, como Netflix, Spotify, iTunes, Google Play…

Descárgatela en el “Google Play” o en la “App Store”.

¿Bloqueadores de publicidad? Aprende cómo solucionarlo.

Hasta muy recientemente, los bloqueadores de publicidad habían crecido a un ritmo interanual del 40%. Los primeros 200MM de usuarios han sido fundamentalmente early adopters, que han tolerado con paciencia el funcionamiento limitado de las primeras soluciones, y su complejo proceso de instalación. Recientemente, PageFair nos ha informado de que ya hay casi medio billón de personas (419MM) que usan bloqueadores de publicidad, con un crecimiento del 90%.

Los bloqueadores de publicidad en España no paran de crecer

En España, en concreto, los usuarios de ad blockers son ya 5,6MM, que representan un 26% de la población internauta.

Con todo, este crecimiento está a punto de entrar en una nueva fase. Una vez que los operadores de telecomunicaciones comiencen a proteger sus activos –atentos a la experiencia de Three en Reino Unido el próximo 13 de Junio para la primera prueba en la Comunidad Europea-, es previsible que entremos en una fase de súper-crecimiento.

Nuevos modelo de publicidad

Los usuarios mainstream probablemente no serán plenamente conscientes de que lo que se está dilucidando es cuál es el modelo de acceso a la información y los contenidos que va a sostener (o no) a Internet en las próximas décadas. Pero es muy probable que se sientan atraídos por la mejora sustancial tanto en la velocidad de carga de esos contenidos en su móvil, como por el ahorro que este nuevo modelo sin publicidad convencional les va a ofrecer. Y que les será presentado por su operador de confianza.

Los operadores tienen claramente un incentivo para seguir la senda iniciada por Three. Sus activos más valiosos –sus redes intensivas en capex, y sus clientes- están sufriendo un auténtico asalto. Con más de un 95% de sus ingresos originados con un modelo publicitario, las OTTs pueden permitirse el lujo de regalar los servicios de voz y datos. Lanzando así un torpedo bajo la línea de flotación de los operadores. La cantidad de ad-tech que utilizan hace que las páginas tarden en torno a un 60% más de tiempo en cargarse, y consume aproximadamente un 20% de la tarifa que los usuarios pagan por sus datos.

Un ejemplo concreto

El blogger de Apple, John Grubber, documentó recientemente cómo un post en i-More de 537 palabras, que debería de haber tenido un tamaño aproximado de 140KB, se infló para convertirse en un archivo de 14MB. Felix Salmon, en The Guardian, equiparaba el tamaño de este archivo a “unas 10 veces el tamaño del viejo y el nuevo testamento juntos” (cortesía de ad-tech incluido sin el consentimiento del creador del contenido). ¿Y a quién van a protestar los clientes de telefonía móvil cuando aprecian que el servicio es lento, y que su tarifa les dura cada vez menos? Sí, se puede entender por qué Three está incorporando funcionalidad de bloqueo de publicidad en su red, y por qué es previsible que otros operadores también lo hagan.

¿Qué opciones tienes ante el bloqueo de publicidad?

Así que, si eres responsable de una marca (o de una agencia que trabaja para una marca), y tus clientes potenciales pasan ya más tiempo en su móvil que en ninguna otra pantalla, pero cada vez tienes más restringido el acceso a esa pantalla para hacer llegar tus contenidos y propuestas, ¿qué opciones tienes?

Varias. Aunque con bastantes limitaciones. La publicidad nativa tiene cuando menos bastante riesgo. No entraré en la complejidad de “buscar historias” — ¡como si contarlas no fuese ya suficiente!- ni en el debate de cuál debe de ser el papel de una marca (¿contar historias o crear soluciones para las necesidades de sus clientes?). Pero conviene recordar un aviso poco sujeto a interpretaciones emitido al respecto por la responsable de la comisión de la FTC, Mary Engle en Junio de 2015: los editores son legalmente responsables de cualquier contenido publicitario que pueda confundir a los usuarios sobre si su naturaleza es publicitaria o editorial.

La perspectiva de las marcas

Desde la perspectiva de las marcas, los expertos en reputación ofrecen un mensaje de precaución: “don´t fool them”, dicen, porque las consecuencias que sobre la marca puede atraer el pretender hacer pasar contenido propio por el de una publicación, pueden afectar a la confianza de los consumidores en la propia marca.

Lo que se conoce como “jardines amurallados” (walled gardens), tampoco parece ser un refugio. En su informe Interaction, publicado en Abril de 2016, GroupM, dice: “la última fortaleza contra los bloqueadores de publicidad es el ecosistema de las aplicaciones móviles, pero sería poco prudente asumir que éste pueda ser un reducto permanente. Hoy en día esta seguridad está forjada en la ausencia de terceros con capacidad de insertar el código necesario en cualquier tipo de aplicación. Pero apostar en contra de la creatividad de aquellos que buscan cambiar este hecho, nos parece cuando menos arriesgado”.

Puede que ahora sea tiempo de tomarnos un momento y pensar en cómo hemos llegado a esta situación en primer lugar (y lo que es más importante, por qué).

La realidad de la publicidad digital

La publicidad digital llegó con unas promesas de eficacia y precisión que traerían lágrimas de alegría al rostro de Johnny Wannamaker. Pero la realidad es que en la industria hemos aceptado unos estándares de visualización que de hecho hacen llorar a hombres y mujeres maduros y con responsabilidad sobre presupuestos de inversión: “los anuncios display se considerarán vistos si el 50% de los píxeles se mantienen visibles durante un segundo; y para vídeo, el estándar es del 50% durante 2”, dice la IAB. Llevo en el sector de marketing 23 años. He tenido responsabilidades de Dirección, tanto como cliente como agencia. E invito a cualquiera a compartir conmigo cómo es posible obtener un nivel relevante de conocimiento y preferencia para una marca o producto aplicando esos estándares.

Esta es la aplicación real de esos estándares (cuenta un segundo y cierra los ojos, eso sí).

 

Estándar de visualización de la publicidad

Y en el estándar del video. Coge un papel y cubre el 50% de la pantalla. Ahora dale al play y mira 1 segundo.

Las consecuencias de los estándares

La consecuencia de esos estándares de visibilidad han sido CTRs inferiores a 1%. La ausencia de resultados ha conducido los precios a la baja de forma dramática — aquí debería de aparecer el listado de editores y desarrolladores que cierran sus proyectos, incapaces de sobrevivir con los CPMs actuales. Para compensar tanto la ausencia de resultados como los paupérrimos niveles de precio, se producen cantidades absurdas de inventario de muy dudosa calidad*, alimentando el crecimiento de los usuarios de bloqueadores de publicidad –hartos- y el fraude — según comScore, el 48% de todo el tráfico digital en Q4 2015 no ha sido generado por personas (NHT, Non Human Traffic).

(*Lo absurdo de medir los resultados por impresiones es no ya el mísero estándar de exposición que hemos visto antes, si no la indiferencia a que esa “impresión” -¿de verdad podemos llamarlo así??- tenga lugar en el contexto de un contenido Premium (que implica probablemente un usuario real, que pasa tiempo interactuando con él), o en el de un pop up que aparece para bloquear la pantalla, por ejemplo).

Como todo vale, al final, no vale nada. La pérdida constante y creciente de valor de los activos tiene un nombre en la economía: deflación. Y una de sus consecuencias, es que las personas y empresas se declaran insolventes, y no pagan ni prestan. En nuestro caso, no nos prestan su atención. Si queremos que alguien nos pague por algo, si queremos que alguien nos preste algo, es nuestra responsabilidad hacer que valga la pena.

¿Cómo podemos hacer que los consumidores vuelvan a prestarnos su atención nuevamente en este nuevo mundo?

De forma resumida: dándoles el CONTROL TOTAL. Porque ellos pueden vivir sin tu publicidad mejor de lo que tu marca puede vivir sin su atención.

Nuestra hipótesis hace dos años y medio fue que a la mayoría de las personas le gustan sus marcas y tienen interés por conocer productos. E incluso, que a esa misma mayoría, hasta le gustan los anuncios –en Estados Unidos el ejemplo sería la Super Bowl, y en nuestro caso, los anuncios de Navidad. Lo que odian –literalmente-, es no tener el control de su experiencia digital. Y especialmente, en su Smartphone, el primer terminal con el que tenemos una relación no ya personal, sino íntima. Pero dale a ese mismo usuario la capacidad de seleccionar las marcas que le resultan interesantes, ofrécele contenidos de marca a los que valga la pena prestar atención, y respeta su capacidad de escoger en qué momento ese contenido no es una interrupción, y los resultados son alucinantes.

Nuestro test de 6 meses

Durante un test de 6 meses y más de 30k usuarios, obtuvimos ratios de visualización del 82% -con vídeos con una duración media de 60”- y CTR de 72% -se-ten-ta-y-dos- entre otros KPIs.

Muchos factores deben de tenerse en consideración cuando se interpretan estos resultados, entre ellos las especiales características de los usuarios “early adopters”. Pero, fundamentalmente, esta es la diferencia entre intentar forzar a alguien a hacer algo en contra de su voluntad, y proponer un intercambio justo de intereses: las marcas quieren su atención, los usuarios quieren el control de su experiencia.

Paytime: la solución a los bloqueadores de publicidad

Tras completar una ronda de financiación previa a la serie A, iniciamos ahora la fase 2.0 de nuestro proyecto. Lo llamamos Paytime, porque en la economía de la atención, el tiempo es la moneda de referencia.

En esencia, Paytime desacopla por primera vez el consumo de los medios y la publicidad.

Piensa en ello como el primer mercado de tiempo del mundo. Una plataforma en la que las personas pueden intercambiar minutos de su atención a través de una App, y las marcas acceder a él a través de un mercado electrónico, con una eficiencia desconocida hasta hoy (con segmentación precisa, plena visibilidad, y pago basado, de verdad, en función de lo que la marca consigue).

Los usuarios ganan una experiencia superior. Sólo ven los anuncios que escogen y en el momento en que les conviene. Y a cambio, pueden intercambiar su tiempo de atención por tiempo de uso de la versión Premium de sus Apps favoritas o de los contenidos que quiere en su móvil (ahora sin interrupciones indeseadas). Las marcas consiguen la atención plena del target que buscan. El tipo de atención que permite generar conocimiento y preferencia. Y sin perder un céntimo; auténtico ROI. Y los editores y desarrolladores logran tanto la posibilidad de ofrecer a sus usuarios una experiencia mejor para usar sus contenidos, como un incremento de sus ingresos, al convertir su inventario en uno de primera calidad.

Era cuestión de tiempo. Y ese tiempo está en Paytime.

En unas semanas, lanzaremos Paytime en Android y en iOS en España. Para conocer más sobre nuestro proyecto, y si quieres que tu marca o tu soporte lo prueben, puedes contactar con nosotros en info@paytimeapp.com.